Los maravillosos a√Īos 80's, una d√©cada marcada por las dualidades, en claro contraste a las decenas de opciones de cualquier cosa que existen hoy en d√≠a.

En los 80's eras de Nintendo o de Sega, de Reebok o Converse, Burger King o Mc Donald’s, Microsoft o Apple, Stallone o Arnold (sigo sin poder escribir bien su apellido) y por supuesto Coca Cola o Pepsi.

La rivalidad de estas dos empresas refresqueras fue épica y alcanzó su punto culminante en la década de 1980 que llevó a episodios como éste.

Sin embargo, uno de los momentos más surrealistas de esta feroz competencia comercial se libró no solo en los anaqueles de los supermercados sino en la órbita baja de la Tierra.

Cl√°sica imagen de los 80's, el transbordador aterrizando en el desierto de California luego de uno de sus primeros vuelos. Foto: NASA

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Los 80's tambi√©n fueron una d√©cada marcada por una revoluci√≥n en materia de transporte orbital en la forma del Transbordador Espacial. Una nave que parec√≠a sacada de la ficci√≥n y que pod√≠a aterrizar en una pista como un avi√≥n es al igual que KITT, el DeLorean de Back to the Future o el General Lee de los Dukes de Hazard un veh√≠culo cuya silueta irremediablemente nos remitir√° a la √©poca. Para 1985 ya hab√≠a logrado cualquier cantidad de hitos en materia de viajes espaciales tripulados, incluyendo la posibilidad de que los astronautas comieran alimentos y bebidas m√°s comerciales a diferencia de los preparados especiales de los a√Īos de la carrera espacial pero hab√≠a algo que a√ļn quedaba fuera del alcance del astronauta norteamericano promedio: beber refresco en el espacio.

Llevar una lata de refresco normal al espacio tiene todo el potencial de un desastre: la presi√≥n atmosf√©rica dentro de las naves espaciales es mucho menor a los 1015 milibares a nivel del mar mejor conocidos en el bajo mundo como ‚Äú1 atm√≥sfera‚ÄĚ, en cambio la presi√≥n dentro de la lata es mucho mayor, por lo que un refresco agitado all√° arriba no ocasionar√≠a el inc√≥modo chorreadero sino que saldr√≠a disparado como si se tratase de un obus causando alg√ļn da√Īo a alg√ļn panel de instrumentos o a alguna persona. Adicionalmente, la diferencia de presiones provocar√≠a que el refresco, en lugar de mantenerse l√≠quido y burbujoso adquiriera la consistencia de una espuma intragable. El optimismo de los a√Īos 80 hac√≠a visualizar en el siglo que estaba a menos de 20 a√Īos por iniciar con viajes espaciales comerciales en los que la gente com√ļn viajar√≠a al espacio y pues bueno, a la gente com√ļn le gusta tomar refresco as√≠ que era hora de empezar a resolver esos problemas antes de que se presentaran.

Con ese argumento (y otras justificaciones m√°s √Īo√Īas como que mejorar√≠a el estudio del comportamiento de fluidos en microgravedad y otras cosas dignas de tu tarea de qu√≠mica de la preparatoria), la Coca Cola Company se acerc√≥ a la NASA proponiendoles una soluci√≥n t√©cnica en la que ya hab√≠an invertido 250 mil d√≥lares de la √©poca en un dispensador de Coca Cola que funcionara en la microgravedad. La agencia espacial acept√≥ y se hicieron los preparativos para que un vuelo del transbordador espacial realizara dicho estudio sobre la mec√°nica de fluidos usando como sustancia experimental el refresco de la ola... y entonces sucedi√≥.

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¬ŅRecuerdas que estamos hablando de que hab√≠a una encarnizada guerra comercial de por medio mientras eso suced√≠a, verdad?, pues los archirivales de Coca Cola, la Pepsi Co Inc. no iban a quedarse de brazos cruzados y utilizando todas sus influencias en el congreso norteamericano y la Casa Blanca (Pepsi siempre ha sido uno de grandes contribuyentes del Partido Republicano) quienes presionaron a la NASA para evitar que ‚Äúmostrara un inadecuado favoritismo hacia una marca en particular de refresco‚ÄĚ, llegando a poner las palabras monopolio, demanda y NASA en una misma oraci√≥n de uno de esos ‚Äúexortos‚ÄĚ y lleg√°ndose a sacar a la superficie de que Coca Cola tradicionalmente era el refresco favorito de los dem√≥cratas y Pepsi el de los republicanos (en ese entonces gobernaba Ronald Reagan, republicano)

Un astronauta bebiendo Coca Cola durante la STS-51F. Foto: NASA

La agencia tom√≥ una decisi√≥n salom√≥nica y determin√≥ que Pepsi tambi√©n podr√≠a volar una lata de su refresco si cumpl√≠a los mismos est√°ndares de seguridad que la de Coca Cola. Y tambi√©n le dio un plazo a Pepsi para tener listo su art√≠culo de vuelo a tiempo para ser volado en la misi√≥n STS-51F en Julio de 1985. El problema es que mientras Coca Cola hab√≠a invertido cientos de miles de d√≥lares en I & D, Pepsi no hab√≠a invertido nada ni mucho menos ten√≠an listo algo remotamente parecido a lo que Coca Cola hab√≠a preparado. El plazo para entregar el prototipo a la NASA para ser evaluado y puesto entre la carga de la nave se acercaba peligrosamente y finalmente un an√≥nimo ingeniero de Pepsi tuvo la idea de utilizar una lata com√ļn y corriente de crema para afeitar para contener el preciado refresco. Compraron una lata de crema para rasurae Gillete de $2 dls que terminaron llenando de refresco y enviaron a la NASA su ‚ÄúPepsi espacial‚ÄĚ liberando un comunicado a la prensa que su prototipo de refresco era ‚Äúel fruto de a√Īos de investigaci√≥n y una inversi√≥n de m√°s de 14 millones de d√≥lares‚ÄĚ..

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A la izquierda, la lata de Coca Cola espacial que cost√≥ $250 mil d√≥lares en investigaci√≥n y desarrollo, a la derecha, la lata de Pepsi que tambi√©n vol√≥ en el transbordador, ellos dicen que les cost√≥ 14 millones de d√≥lares, se rumora que debajo de la etiqueta de Pepsi dice ‚ÄúGillete‚ÄĚ Foto: JAS-1138

Finalmente, el transbordador espacial Challenger despeg√≥ en Julio de 1985 llevando ambos refrescos a bordo y convirti√©ndose as√≠ en una extensi√≥n m√°s del campo de batalla de la ‚ÄúGuerra de las Colas‚ÄĚ. Los astronautas probaron ambos refrescos y reportaron sus experiencias. ¬ŅLos resultados?, fueron bastante mixtos (se rumora que la Pepsi en microgravedad ten√≠a un cierto sabor peculiar, como ‚Äúmentolado‚ÄĚ y algo ‚Äújabonoso‚ÄĚ) y finalmente ninguno de los dos refrescos pas√≥ a formar parte de la dotaci√≥n. NASA invit√≥ a otros fabricantes a que enviaran sus soluciones para proveer de refresco espacial sus misiones pero ninguna respondi√≥ a la convocatoria antes del tr√°gico accidente en que la misma nave que condujo el experimento terminar√≠a destruida en enero de 1986.

El especialista de misión Karl Heinze intentando rasur... bebiendo Pepsi en el espacio. Foto: NASA

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Ambas compa√Ī√≠as donaron sus latas de refresco espacial al Smithsonian Institution, que las puso en exhibici√≥n en el Museo Nacional del Aire y del Espacio en Washington, D.C. y en donde me toc√≥ conocerlas personalmente mientras le contaba esta misma historia a mi esposa... cuando levant√© la vista hab√≠a casi una docena de personas de habla hispana escuchando atentamente lo que hoy te acabo de contar y un curador del museo ofreciendome trabajo como gu√≠a voluntario en espa√Īol de los cuales no ten√≠an ninguno... oferta que declin√© muy amablemente cuando hizo √©nfasis en la palabra ‚Äúvoluntario‚ÄĚ XD.

Con información de:

NASA

Museo Nacional del Aire y del Espacio

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